El AQ me encontró a mi hace un año ya. Como las relaciones de hoy que empiezan a través de una pantalla, fue Internet, y más concretamente estas páginas donde publicas la carrera de la vida, donde empezó mi relación con AQ.
En este tiempo he mejorado, o eso creo, en la relación camarera-cliente. He aprendido a intuir las necesidades de cada comensal, a dar trato específico a cada mesa. Me han enseñado a sacar lo mejor de mi y saber transmitir eso en cada servicio.
Mi paladar ha probado sabores nuevos, he sabido dejar de lado «prejuicios culinarios» para descubrir nuevas texturas, nuevos aromas, recetas de las que no entendía ni el nombre y que preguntaba varias veces en cocina.

Cuando tienes lejos a los tuyos, debes buscarlos allí donde estés, y poder así sentirte como en casa. Arropada y valorada.

Así que Gracias por esta oportunidad, gracias al día en el que el AQ me encontró a mi.